Caña y sal


Sor­pren­dido me he que­dado de aquel día, cuando fija­mente pude ver tus ojos,
y de pronto se escapo, mi sere­ni­dad, mi tran­qui­li­dad,
comenzó una nueva era en mis anto­jos,
y escu­charte pro­nun­ciar esas pala­bras, que me dices en los momen­tos pre­ci­sos,
y te estre­chas junto a mi, me haces nave­gar, por todo tu ser,
invi­tán­dome a ese sueño tan divino.

Coro:
Y por eso yo, solo a ti te quiero ver, tus maña­nas flo­re­cer,
y lle­narte de pla­cer, mi chi­quita sola­mente tu,
Ilu­mi­nas mi con­cien­cia, y me tie­nes en demen­cia del amor que siento,
hoy, hoy, hoy, hoy, hoy por ti.

Tu ter­nura y tu son­risa me decían, que algo grande iba a nacer y con el tiempo,
todo iba a ter­mi­nar, en la rela­ción, que empezó en el mar,
por ahora solo vive de recuer­dos,
con un beso fui­mos des­pe­jando dudas, de lo que para los dos era un deseo,
y pudi­mos cami­nar, bajo el cielo azul, caña con la sal,
pa cum­plir­nos la pro­mesa que queremos.

Coro:
Y por eso yo, solo a ti te quiero ver, tus maña­nas flo­re­cer,
y lle­narte de pla­cer, mi chi­quita sola­mente tu,
Ilu­mi­nas mi con­cien­cia, y me tie­nes en demen­cia del amor que siento,
hoy, hoy, hoy, hoy, hoy por ti. (bis)

Caña y sal, caña y sal mi amor, caña y sal para los dos ( bis )